domingo, 30 de noviembre de 2008

Algo que me ocurrió una vez

Como loco miraba la hora
puesto que sabía lo que ocurriría,
que en aquel momento supe
que tu vida y la mía se separarían.

Maldita distancia cruel
que de ver tus ojos y tu sonrisa
me privaría una y otra vez.

A todas horas busco tu mano
perdida está pues no la encuentro
dulce tacto de lujosa seda.
Que revueltos entre la muchedumbre
evitó que yo me perdiera.

Maldita distancia cruel
que me recuerda gratos momentos
cuando por fin te hallé
en una noche de ensueño

A ti va dedicado y sabes que te lo escribo
el grato recuerdo de aquella
dulce madrugada de domingo.

Maldigo a la distancia y maldigo a mi destino
pues hoy tal como ayer,
todavía recuerdo en mi ser
lo que disfruté:
aquella noche contigo.

domingo, 23 de noviembre de 2008

Entre tus manos y las mías y algo más que he puesto


Así empezó todo
entre tus manos
y las mías.

Como alondra que acaricia el viento
y se desliza en leve movimiento
así tus manos en mi espalda
recorrían mi piel con la seda de tus palmas.

Como el calor del fuego
que palpitante arde en la rama
así es el dulce calor que desprendes
enredados los dos entre las sábanas.

Como una onda de agua
que a la tierra besa con calma
así son tus labios sedosos
besándome con la palabra.

oh triste mi destino
que fierro yugo me has puesto
pues lo aquí escrito
no son sólo versos y versos
son palabras sinceras
y mi más profundo deseo.