jueves, 8 de enero de 2009

Relato: danza frente al fuego

En la chimenea de aquel pequeño salón la hoguera se consumía como el tiempo. Felices tú y yo charlabamos de algo que ya no recuerdo sentados frente al fuego.

No sé si fue tu sonrisa, o aquel brillo de tus ojos, pero léntamente nos acercábamos el uno al otro sin darnos cuenta de aquello. Cada vez que te miraba a los ojos, miraba más nítidamente mi reflejo. Tanto nos acercamos que el sonido de nuestra respiración se oía perfectamente. De repente, cerré los ojos y como en acto reflejo, mis labios buscaron un encuentro. Un escalofrío me recorrió todo el cuerpo. Me estremecía una y otra vez, y más, y más, más quería sin yo saberlo.

Mis manos solas se desplazaban hacia tu cuello, para léntamente seguir ascendiendo y notar con estupor cómo temblaba tu cuerpo cuando te tocaba el pelo. Te dejaste vencer sobre mi brazo y léntamente te deposité sobre aquel tresillo y mis manos juguetonas quisieron recorrer todo tu cuerpo. Como si ya conociesen aquel camino desde la espalda, mi mano fue buscando tu pecho.

Sin dejar de besarnos, nos desnudamos. Nos comíamos mutuamente nuestros cuerpos. Nuestras lenguas recorrieron cada centímetro de piel. Todavía recuerdo tu sabor y tu calor interno, cuando léntamente besándote se juntaron nuestros sexos. Aquello fue frenético, quizá hasta una danza macabra, mientras al coro de jadeos y gritos, ejecutabamos el rito del apareamiento.

Mi cabeza hundí en tu pecho, la respiración la fuimos recuperando muy lento. Pero nunca olvidaré aquel momento, en el que tú y yo, bailamos desnudos, la danza del sexo frente al fuego.

1 comentario:

tulipan negro dijo...

El baile del fuego ...... la danza del fuego eterno...... relato hecho pasion ............ relato que llega dentro..... sigue escribiendo danzando y danza como el fuego ............