sábado, 2 de mayo de 2009

en aquel lugar donde todo puede serlo

En aquel lugar, donde todo puede serlo,
estabamos los dos, al pie de la escaleras sentados
yo estaba por encima y tú...
tú estabas apoyada sobre mi pecho.
mis brazos se desplazaron,
buscando el calor de tu cuerpo.
fundidos en un abrazo,
empecé por besar tu cuello

Tus manos buscaban mi cuello,
con el roce de tu piel se estremeció mi cuerpo.
Se destapó la caja de la pasión,
comenzó aquel dulce juego.
Mis brazos a su amor se movían,
buscando el tacto de tu pecho
nuestros labios se encontraron
en aquel mismo momento

Caricias, besos, abrazos, ternura
pasión, desenfreno, cadencias puras
aquello era un rito perfecto
al son de nuestros cuerpos
danzas macabras y frenéticos movimientos
temperaturas en alza y
deseos perpetuos

En aquel lugar, donde todo puede serlo
nos miramos desnudos el uno al otro
sin vergüenza en el sentimiento
donde nos perdimos el respeto mutuo
donde nos fundimos en el tiempo
donde todo fue, es y seguirá siendo
en aquel lugar, donde todo puede serlo

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